Manifestación del 8 de febrero contra las políticas sanitarias del gobierno de Ayuso
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¿CÓMO SERÍA NUESTRA SANIDAD CON 2.245 MILLONES DE EUROS MÁS?

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Mariano Martín-Maestro Antolín

Secretario General de la Federación Regional de Sanidad y Servicios Sociosanitarios

Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid sostiene que «Madrid es el motor económico del país» y que «tiene la mejor sanidad pública de España».

Estas dos afirmaciones de Díaz Ayuso son ciertas, ya que la Comunidad de Madrid representa ya el 19,8 % del PIB español según los datos recientes publicados por el INE y su sanidad pública no solo es la mejor del país, sino que la Comisión Europea en su último informe del índice de competitividad regional comunitario otorga a la sanidad madrileña la mejor puntuación del continente, pero claro, en gran parte —y ahora lo veremos— todo ello es debido a la encomiable labor y el ingente trabajo que realizan los profesionales sanitarios y no sanitarios de nuestro Servicio Madrileño de Salud (SERMAS). 

Ahora bien, ¿os imagináis cómo sería realmente nuestra sanidad pública si la Comunidad de Madrid, según el último informe del Ministerio de Sanidad del año 2025, no fuera la penúltima comunidad autónoma en gasto sanitario per cápita con 1.468 €, cuando la media nacional es de 1.757 €? ¿Si el Gobierno regional del Partido Popular (PP) de la señora Ayuso no desviara 2.245 M€ a la sanidad privada como especifica la Memoria del SERMAS del año 2024?

Según el último informe del Ministerio de Sanidad del año 2025, Madrid fue la penúltima comunidad autónoma en gasto sanitario per cápita, con 1.468 €, cuando la media nacional es de 1.757 €. Por contra, el gobierno Ayuso ha destinado en seis años más de 5000 millones a los hospitales
de Quirón

Más de un millón de personas en listas de espera quirúrgica

Pues una sanidad pública en la que, según el propio portal estadístico de la Comunidad de Madrid no habría más de un millón de personas en las listas de espera quirúrgicas, diagnósticas y de consultas externas, donde no se tendría que esperar casi un mes para que te atendiera tu médico/a de familia, pediatra o enfermera/o de tu centro de salud, o donde las urgencias no estuvieran colapsadas, entre muchas otras cosas.

Una sanidad pública, universal y de calidad que no estaría parasitada por los que quieren hacer negocio con la salud de las personas, con centros sanitarios públicos suficientes, con instalaciones modernas y bien acondicionadas, con aumento de plantilla estable, bien dimensionada y con buenas condiciones laborales y salariales.

Una sanidad pública donde hospitales públicos no estuvieran gestionados total o parcialmente por empresas privadas, donde un hospital público (Zendal) no estuviera vacío y sin casi actividad, donde el servicio de ambulancias, la donación de sangre, el laboratorio central, servicios de cocina, limpieza, lavandería o mantenimiento no se adjudicaran al mejor postor, minorando con ello considerablemente la calidad asistencial de los pacientes. 

¿Os imagináis cómo sería realmente nuestra sanidad pública si la Comunidad de Madrid, según el último informe del Ministerio de Sanidad del año 2025, no fuera la penúltima comunidad autónoma en gasto sanitario per cápita con 1.468 €, cuando la media nacional es de 1.757 €?

Una sanidad pública donde, con esa plantilla estable y bien dimensionada, estuvieran abiertos los quirófanos, los servicios de pruebas diagnósticas y las consultas externas por la tarde y los fines de semana, para así liquidar las escandalosas listas de espera. Para que con la construcción y apertura de los centros de salud que necesitamos y la contratación del personal suficiente nos atienda en un máximo de 48 horas o que en las urgencias no estemos horas y horas esperando para ser atendidos. 

Una sanidad pública que estuviera plenamente coordinada con las residencias de personas mayores, sector que evidencia también un gravísimo abandono por parte del Gobierno de la Comunidad de Madrid. Un servicio esencial, con solo 51.182 plazas para más de 1,18 millones de personas, que mantiene una lista de espera de casi 7.000 personas y demoras de casi un año. Donde, de las 473 residencias existentes solo 25 son públicas, todas ellas con más de 50 años de antigüedad y un galopante abandono del mantenimiento de sus instalaciones, mientras recientemente el Gobierno regional del PP ha desviado 61 millones de euros destinados a estas residencias públicas a la sanidad privada. 

Una sanidad pública donde, según los últimos datos comparativos de los presupuestos de las comunidades autónomas (2024), no se mantendría a la Comunidad de Madrid en el antepenúltimo lugar en inversión de I+D+i, solo por delante de Castilla-La Mancha y la Región de Murcia. Donde la Comunidad de Madrid no invertiría en investigación solo 29 euros per cápita, frente a La Rioja —también uniprovincial— que invierte 327 euros per cápita y encabeza la clasificación. Donde Madrid se aproximaría al menos a Euskadi, que dedica 281 €, a Navarra con 111 € o a Galicia, también gobernada por el PP, con 122 €, regiones que, junto a La Rioja, ocupan los primeros puestos del ranking en inversión en investigación.

Y después de todo esto, ahora imaginemos con esos miles de millones de euros, “que se pierden por el camino”, qué sanidad pública, universal y de calidad podríamos tener. Pues todo eso está a nuestro alcance, no nos resignemos y sigamos luchando para poder cambiarlo, está en nuestras manos y en el sobre que cada cuatro años metemos en la urna.